El valor del diseño, tarifas, etc. En respuesta a Iñakilandia.
Una de las primeras cosas de las que me he estado intentando informar es de como y cuanto cobrar por mi trabajo. Para ello me puse hace unas semanas en contacto con mi amigo y ex compañero de estudios Iñaki Landa (más conocido como Iñakilandia o IñakoArrás) para hacerme con una copia de un libro fundamental en la materia, “El valor del diseño”, editado por la Asociacion de Diseñadores de la Comunidad Valenciana. El caso es que parece que está agotadísimo y se prepara una nueva edición actualizada, pero de momento no hay noticias al respecto.

En contra de lo que pudiera parecer creo que es uno de los libros más útiles que he leido al respecto, y digo esto porque si lo hojeas un poco verás que no aparece ni una mísera tabla con numeros. Claro que si lo piensas un momento de poco serviría saber lo que cobraba un estudio de Ohio en dolares allá por el año 2004.
Sin embargo si que da muchos detalles sobre como hacer presupuestos, estimaciones, etc. y habla de cantidad de cosas relacionadas con el día a día del diseñador, y además con buen humor y de forma amena. Ya digo, de los más útiles, salvando las distancias culturales, para los que partimos de cero en esto.
Por lo demás esta editorial tiene libros interesantes. Yo he leido el de “El negocio del Diseño Gráfico” y “Carreras para diseñadores” El primero es una colección de artículos testimoniales, muy variado y por tanto irregular, pero tiene cosas interesantes.
Eso sí, el segundo es un tubarro infumable que apesta a empresa americana de selección de personal. Nunca he visto un libro que repita tantas veces las palabra “estrategia” en todas sus declinaciones.¡¡¡Huid de él!!!
Bueno, estos libros y algunos más aparecen en la web de divine egg con su precio y todo para encargarlos.
George, yo tengo los dos libros, “El valor del diseño, gráfico e industrial” de la ADCV y el de “Guía del diseñador gráfico sobre tarifas, estimaciones y presupuestos” de Theo Stephan Williams (editorial Divine Egg Publicaciones).
Los dos son bastante útiles, por cierto.
Si, claro, la respuesta a iñaki venía a cuenta de un email que me ha mandado diciendo que te iba a pedir ese libro… y de paso me lo iba a dejar a mí. Yo voy a intentar enterarme de si ha salido la nueva edición.
En cuanto al segundo ¡es al que me refería un poco más abajo! el que sale en al web de divine egg. Ese me ha gustado mucho…
Tengo un par de ellos más que recomendar. En el próximo post.
Hola a todos y a la Virgen Maria en concreto, porque me voy a cagar en ella ahora mismito (si es que uno se puede cagar en la Virgen en este blog, de lo contrario rectifico, léase de todas maneras como una expresión popular).
La cosa es que llevo un buen rato escribiendo este comentario en este maravilloso blog y cuando estaba acabando el espíritu de Bill Gates ha venido a joderme y a cerrarme la ventana en la que me disponía a darle a “enviar”. Las nuevas tecnologías!! Fíate y no corras! Me viene a la cabeza la noticia en la que hablaban de cuantos usuarios golpean al ordenador cuando este les deja en la estacada, que gran alivio por cierto.
Estaba posicionándome sobre el tema de las tarifas de diseño sin querer ser muy chandalista, pero me temo que mi altercado influirá negativamente en el tema.
Cuando uno empieza a hacer trabajos de diseño, se alegra al saber que sus colegas y familia le apoyan proponiendo trabajos. Te encuentras de todo vamos:
Vamos a darle algo que hacer a este chaval que está empezando y así tiene luego algo que enseñar. ¿quien dijo pasta? Yo puedo entender esta postura cuando no eres un profesional y estas en vías de serlo, pero, ¿cuando acaba esa época? Cuando te quitas el papel de “este que hace dibujitos”?
Por otro lado te puedes encontrar lo contrario, es decir, tú, consciente de cómo entiende la gente tu trabajo y tu situación precaria de ordenador en casa y poco más, haces un bajo presupuesto y una vez hecho te dicen: Joe! Si yo creía que los diseñadores cobrabais una pasta! Ahí es cuando llega el encabronamiento.
Pero si hay algo que me jode, es cuando le dicen a uno: Hazme un logotipo, que también le he dicho a otro amigo que me lo haga, y un tercer amigo que controla algo de diseño también lo va a hacer. Haber cual es el que más nos gusta luego…Puf!
Eso es muy duro. Ahí hay un desconocimiento muy grande de nuestro trabajo.
De todas formas, aunque eche mogollón de pestes con este tema, soy de los que no le importa hacer las cosas gratis si veo que no hay mucha pasta y el proyecto me parece interesante. Claro que de ahí a vivir del aire hay un suspiro.
Pero de lo que también me he dado cuenta es que los trabajos gratuitos no son igualmente valorados. Como es gratis será una mierdilla. Por eso creo que de hacer algo gratis es mejor cobrar algo pero haciendo visible el megadescuento que les has hecho. Es un tema complicado. Si conoceis a alguien que se dedique a presupuestar trabajos de diseño con un criterio decente que me llame que le contrato.
Bueno, lo primero es que en principio uno se puede cagar en la virgen y en lo que sea en este blog, siempre con motivo y dentro de un orden, claro está…
Sobre lo otro, la verdad es que podríamos hablar y no parar. Mi opinion, y en esto yo también voy a ser chandalista, es que es cierto que nuestro trabajo no está bien valorado. Otro tema, y en esto ya me alejo de las tesis del mítico blog, es si esto se debe a un complot a escala interplanetaria para jodernos la vida o es que simplemente nuestro trabajo es ya jodido en este sentido y encima tampoco hacemos gran cosa por cambiarlo.
Yo creo que, en general, hay una falta de nivel medio de la que los diseñadores en general tampoco nos libramos, como es lógico. Quiero decir que si no hay un publico que aprecie un buen trabajo ni un cliente que lo valore justamente es dificil que haya buenos trabajos hechos por buenos diseñadores, bien formados y justamente remunerados. En general creo que es un círculo vicioso y en realidad podemos quejarnos, pero hay que darse cuenta de que nadie nos ha obligado a ser diseñadores, y hay dos opciones, o llorar y seguir como estamos o hacer lo que esté en nuestra mano para cambiarlo, porque lo cierto es que no hacemos pan ni vendemos gasolina. Vamos, que el mundo puede seguir adelante sin diseño grafico, al menos tal y como a nosotros nos gustaría que fuera entendido… y apreciado.
¿Y que podemos hacer? pues podemos echarnos a la calle y quemar ruedas para que la gente nos haga caso o bien podemos dedicarnos a hacer nuestro trabajo lo mejor posible y valorarnos nosotros mismos. Porque lo cierto es que muchas veces somos los primeros en echar piedras contra nuestro tejado. Ya se que decir esto es casi no decir nada, pero me parece importantisimo que los diseñadores en general seamos consecuentes con nuestra elección. La gente está a lo que está, a comprarse un plasma lo más grande posible, no a reconocer nuestro esfuerzo y dedicación. Hay profesiones como médico, abogado o mecánico de coches en las que lo que diga el profesional va a misa, pero la nuestra no es de esas y tenemos que ganarnos a pulso el reconocimiento, al menos al principio.
No se, es que me parece que es un tema con una infinita cantidad de aspectos que tratar, pero vaya, yo creo que es todo tan etereo como la propia profesión. No somos artistas ni tampoco simples profesionales, nos movemos entre dos mundos antagónicos como la creatividad y la rentabilidad, la inspiración y los plazos de entrega… no se, la gente debería saber cuando entra en una escuela de diseño que este es un trabajo muy poco glamuroso y bastante ingrato en general. La parte buena no la toco porque esa ya la tenemos presente desde el principio…
Bueno, ya te he soltado la chapa. Por lo demás creo que solo nos queda aprender a cobrar por las bravas, por el método de prueba y error, y sobre todo plantearse desde el principio cuanto queremos que valga nuestro tiempo, esforzarnos en dar ese valor y aprender a cobrarlo sin sentirnos culpables. En el libro de las fresas aparecen buenos consejos sobre cuando y porque aceptar encargos gratis o por poco dinero que creo que son bastante aplicables a cualquier pais.