Una de Terror
Eso es lo que pensé el otro día cuando llegué a Barakaldo y, al enfilar la Avenida de la Libertad en coche, observé que estaba completamente engalanada (por decir algo) con banderolas de estas que se colocan a ambos lados de las farolas anunciando eventos importantes. Ultimamente he podido ver en Bilbao campañas similares anunciando una exposición de retratos en el Museo de Bellas Artes o, más recientemente, el BBK Live Festival y lo primero que pensé al ver estas es que en mi querida localidad “febril” se celebraba algún festival de cine negro o de terror o algún concurso de relatos de misterio.
Me fui acercando cada vez más intentando descifrar el texto que identificaba el evento con creciente curiosidad…
Si señores, aquí lo tienen, es el cartel de Fiestas de Barakaldo de este año y luce tal que asín
Si alguien tiene pelotas de verlo entero y a un tamaño mayor que pinche aquí BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD. Diseñadores gráficos amantes de las emociones fuertes pueden además consultar los carteles de otros años y comprobar que esto no es flor de un día, pero ya advierto que los daños pueden ser irreversibles.
En fin, hacer una crítica si quiera constructiva sería tan obvio que lo voy a dejar pasar. Solo quiero decir que siento haber criticado, aunque sea tibiamente, el cartel de fiestas de Bilbao de este año en uno de los primeros posts de este blog.
Por ultimo una pequeña observación. He comprobado en las bases que el concurso no está restringido a menores de 14 años. Un rápido vistazo a los ganadores de años anteriores descarta también la posibillidad de que haya sido declarado desierto y se haya encargado su realización a un sobrino del alcalde que casualmente comienza a cacharrear con el photoshop, ergo, alguien se ha embolsado 600 euracos por este esperpento. Alguno dirá que no es un gran premio, pero pongamos, y seamos benevolentes, que le ha echao un par de horitas entre una cosa y otra ¿alguno de nosotros gana 300 a la hora? ¿a que no? Pues otra razón más para que se nos caiga la cara de vergüenza, señores…
Y es que a veces estamos muy ocupados llorando de lo mal que está la cosa como para hacer un cartelito mejor que este y encima cobrando.
